Artritis reumatoide.

30 abril, 2012

La artritis reumatoide (AR) es una enfermedad crónica que afecta principalmente las articulaciones o coyunturas del cuerpo y el tejido circundante, causando dolor, hinchazón y rigidez o entumecimiento. Generalmente  afecta en más de una articulación del cuerpo y –en algunos casos- puede afectar otros órganos. Además las personas con este padecimiento pueden sentir malestar corporal general y cansancio, en algunos casos también puede provocar fiebre.

Los médicos e investigadores especialistas aún desconocen su causa exacta, sin embargo, hay grandes avances en la investigación para su tratamiento y cura; hoy en día, por ejemplo, se ha descubierto que este tipo de artritis provoca que el sistema inmunitario ataque a los tejidos sanos, es decir, se ha descubierto que es una enfermedad autoinmunitaria, lo cual significa que el sistema inmunitario del cuerpo ataca por “error” a las células que conforman el tejido sano.

Se piensa que algunos factores que podrían causar la artritis reumatoide son:

  • Factores genéticos.
  • Medioambientales (infecciosos)
  • Hormonales.

Aunque algunas personas padecen la enfermedad sólo por unos cuantos meses o por uno o dos años y después desaparece sin causar daños; otras personas tienen épocas en que los síntomas empeoran (brotes) y épocas en que se mejoran (remisiones) o, en los casos más graves, la enfermedad puede durar muchos años o toda la vida,  esta enfermedad puede causar daños graves a las articulaciones y presenta en todos los casos síntomas similares:

  • Afecta generalmente las articulaciones en ambos lados del cuerpo por igual. Las muñecas, las rodillas, los dedos de las manos y los tobillos son los que resultan implicados con mayor frecuencia.
  • La enfermedad generalmente comienza de manera lenta, por lo general sólo con dolor articular leve, rigidez y fatiga.
  • La rigidez matutina, que dura por más de una hora, es común.
  • Las articulaciones pueden sentirse calientes, sensibles y rígidas después de mantenerlas si actividad por un periodo largo.
  • El dolor articular a menudo se siente en la misma articulación en ambos lados del cuerpo.
  • Con el tiempo, las articulaciones puede perder su rango de movimiento.
  • En casos graves puede provocar deformación de las articulaciones.

Aunque no existe una prueba específica para diagnosticar Artritis reumatoide y el diagnóstico puede ser difícil a causa de su comienzo gradual, de que los síntomas pueden ser iguales a los de otras enfermedades de las articulaciones, de que puede tomar algún tiempo para que se presente el cuadro clínico completo con todos los síntomas,  los criterios diagnósticos establecidos por el Colegio Americano de Reumatología incluyen alguno de los siguientes:

  • Dolor o inflamación en alguna articulación (artralgia) por más de 6 semanas.
  • Rigidez o entumecimiento articular matutino prolongado.
  • Presencia de nódulos característicos en la piel.
  • Erosiones articulares visibles por radiología.
  • Positividad analítica de un anticuerpo que se conoce como factor reumatoide, si bien el 25% de los pacientes con AR nunca desarrollarán este factor y, dicho anticuerpo, puede aparecer en sujetos que no tienen AR.

Como siempre te recordamos que la información, la prevención y la consulta regular con tu medico/a de confianza son la base de una excelente salud y una vida llena de bienestar.

Fuente:   niams.nih.gov                nlm.nih.gov/medlineplus             arrakis.es                            arthritis.org

 

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Alcoholismo en adolescentes y jóvenes.

27 abril, 2012

Se ha hablado y discutido tanto sobre este tema que no hace falta una larga introducción, únicamente mencionaremos que el alcoholismo, como bien sabes, es un serio problema social y personal que afecta gravemente diversos ámbitos de la vida en sociedad, familiar  e individual.  En nuestro país, en México  -sin duda- es un problema de salud pública que ha ido en aumento con el pasar de los años, hoy, reporten las instituciones encargadas, el 65% de la población de entre 17 a 65 años de edad ha consumido o consume de manera habitual bebidas embriagantes; cabe también señalar que la brecha entre hombres y mujeres bebedores se ha acortado al menos en los grupos sociales de mayor capacidad económica con edades entre 20 a 30 años. Se estima, y la cifra es sumamente preocupante, que en el país hay seis millones de alcohólicos según reporta el  “Movimiento Internacional 24 horas de AA”.  El fuerte consumo de bebidas alcohólicas y sus consecuencias coloca a nuestro país en un nivel de muy alto riesgo,  arriba de Estados Unidos y del promedio de América Latina.

María Elena Medina Mora, directora del Instituto Nacional de Psiquiatría de la Secretaría de Salud (SSA), afirma que, a diferencia de otras naciones, en México el problema “no es sólo cuánto bebe la población y qué toma, sino qué conductas tiene después de beber”. Explicó que el índice de uso peligroso del consumo de alcohol es de dos para la Unión Americana, de tres para el promedio latinoamericano y de más de cuatro para México, de acuerdo a cifras de la Organización Mundial de la Salud.

Hablando puntualmente del tema que queremos compartir contigo en esta ocasión, debemos señalar que la accesibilidad de los jóvenes a las bebidas alcohólicas es cada vez mayor a pesar de que la venta a menores esta penada. La edad media de inicio en el consumo de alcohol entre los escolares -indican datos de la Encuesta sobre Drogas a la Población Escolar- es de 13.6 años y, la edad media de inicio de consumo semanal se sitúa en los 14.9 años.  Los datos crudos son los siguientes:

  • El 84.2% de los escolares ha consumido alcohol en alguna ocasión.
  • El 43.9% consume al menos una vez a la semana.
  • En cuanto a los episodios de embriaguez, el 41% de los escolares se han emborrachado en alguna ocasión y el 23.6% en el último mes.

¿Por qué es tan serio el problema de alcoholismo en los jóvenes y adolescentes?

  • El alcohol es adictivo para todos, sin embargo, cuando se inicia su consumo antes de los 18 años aumenta 5 veces la probabilidad de que se genere una adicción.
  • Los jóvenes corren mayor riesgo que los adultos a desarrollar enfermedades como cirrosis del hígado, pancreatitis, infartos hemorrágicos y algunos tipos de cáncer.
  •  Los adolescentes que abusan del alcohol son 4 veces más vulnerables a la depresión severa que aquellos que no tienen un problema de alcohol.
  • El consumo de alcohol entre adolescentes y jóvenes va de la mano con los accidentes de tránsito.
  • Al ser el alcohol un depresor del sistema nervioso central su consumo excesivo lentifica y afecta algunas funciones cognoscitivas (percepción y juicio por ejemplo), motoras (equilibrio y reflejos) y emocionales (sensatez y madurez por mencionar algunas).
  • El alcohol afecta la normal absorción de nutrientes en el intestino delgado, siendo esto especialmente contraproducente para el período de crecimiento en el que se encuentran los adolescentes y jóvenes.
  • Existe una correlación importante entre el consumo de alcohol y la violencia. Un 80% de las muertes registradas entre adolescentes se deben a causas violentas y dentro de ellas las relacionadas con drogas o alcohol representan el 50%.
  • Consumir habitualmente alcohol en la adolescencia y la temprana juventud incrementa 4 veces la probabilidad de padecer trastornos de personalidad e incrementa al doble el riesgo de ser alcohólico antes de los 24 años.

Finalmente queremos compartir contigo la siguiente reflexión, el ambiente y la contención familiar son de gran importancia y tienen un papel fundamental en el inicio y el desarrollo de la adicción al alcohol y otras drogas; basta mencionar que aproximadamente un tercio de los adolescente y jóvenes  tienen su primera oferta de consumo dentro del ambiente familiar. Recuerda, tu salud y la de los tuyos está en tus manos, informate, prevé y actúa al respecto.

Fuente:          saludalia.com         alcohol-adolescentes.blogspot.mx       eumed.net               nace.com.mx           eluniversal.com.mx                       ehui.com

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A ritmo evitamos el Estreñimiento

26 abril, 2012

Vamos, sin más rodeos, directo al tema que elegimos para tratar en esta ocasión, el estreñimiento, padecimiento que, dada su enorme frecuencia, suscita un gran número de consultas al médico de familia y -en los peores casos-  al especialista en el proceso digestivo.

Lo primero que debemos  aclarar  es que no es una enfermedad como tal, sino más bien un síntoma o un conjunto de síntomas derivados de otras afecciones. Por lo anterior, resulta difícil definir que es el estreñimiento, pues, como ya dijimos, es un problema sujeto a una enorme variabilidad individual que afecta ritmo deposicional normal, entendiendo este término (deposicional) como la frecuencia con la que acudimos al a evacuar. Aceptando la definición anterior podemos pues definir el estreñimiento como la evacuación de heces excesivamente secas, escasas o infrecuentes (menos de 3 veces por semana) y podemos decir también que este padecimiento  puede ser ocasional, es decir, que dura un periodo corto de tiempo y está asociado a determinadas dietas o hábitos o bien puede ser crónico y estar presente durante una etapa larga de la vida.

A continuación queremos compartir contigo algunos consejos –de los especialistas- que encontramos en nuestra búsqueda y que estamos seguros te ayudarán con tan molesto padecimiento:

Beber líquido abundante: la cantidad de agua diaria recomendada debe rondar los 2 litros y te recomendamos te hidrates continuamente durante el día.

Llevar una dieta alta en fibras: procura aumentar el consumo de fibra ya que así aumentará el volumen de las heces, disminuirá la presión del intestino y se regulará el transito intestinal. Alimentos como las legumbres, las verduras, las frutas y los cereales no refinados tienen altos niveles de fibra.

Un horario estable: tanto para ir al baño como para las comidas ayuda al intestino a habituarse a seguir una rutina.

Practicar algún deporte o hacer ejercicio: la actividad física regular (caminar o correr por ejemplo) es especialmente recomendable ya que estimula la movilidad del intestino. La actividad física favorece las contracciones intestinales que mueven el contenido del intestino hacia el recto para su evacuación,  además, te ayudará a fortalecer la musculatura abdominal, asunto que facilita también las evacuaciones.

Descansar bien y mantenerse relajado: tanto de día como de noche relajarse y dormir las horas necesarias facilitan la evacuación intestinal. Los médicos y especialistas recomiendan dormir al menos 8 horas diarias.

Evita el consumo de alcohol: el consumo excesivo provoca deshidratación, asunto que agrava el problema del estreñimiento.

Como sabes bien tu salud y bienestar están en tus manos, informate, prevén, actúa y consulta regularmente al médico/a de tu confianza. Atender a tiempo los padecimientos que nos aquejan puede hacer la diferencia.

Fuente:    salud.com          familydoctor.com                pedisurg.com                                             cosasdemujer.com                       eliminar-celulitis.com                                                           consejos-practicos.com              pulevasalud.com

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Cirrosis ¿Cómo se diagnostica? ¿Hay tratamiento?

25 abril, 2012

Con frecuencia el médico puede diagnosticar cirrosis por los síntomas que presenta la persona y por pruebas de laboratorio.

Examen físico. Mediante un examen físico el médico puede notar un cambio en el tacto y tamaño del hígado. Un hígado normal no se encuentra encogido ni agrandado, y tampoco se encuentra sensible al tacto.

Encogimiento del hígado. En los pacientes con cirrosis el hígado comienza a encogerse y se endurece. También ocurre cicatrización del hígado. Este cambio en la estructura del hígado puede resultar en el deterioro permanente de las funciones del hígado.

Pérdida de las funciones hepáticas y consecuencias directas: según empeora la cirrosis, la mayoría de las funciones hepáticas se pierden. El hígado se endurece y se reduce en tamaño. Puede ocurrir acumulación de líquido en el abdomen y en las piernas. Es común el sangrado gastrointestinal agudo secundario a várices del esófago y también puede presentarse lentitud mental.

Pruebas de sangre. Si el médico tiene sospecha de cirrosis recomendará realizar ciertas pruebas de sangre. Estas pruebas le ayudarán a determinar si existe una enfermedad hepática.

Pruebas de imágenes. En algunos casos, el médico puede recomendar otras pruebas diagnósticas como el TAC (tomografía axial computadorizada), el ultrasonido y el escáner del hígado/bazo por radioisótopos.

Biopsia del hígado. El médico puede recomendar una biopsia del hígado para confirmar el diagnóstico de cirrosis.

¿Se trata y cura la cirrosis?

La cirrosis, como tal, carece de tratamiento médico específico dado que es irreversible, lo que sí  se pueden tratar son algunas de las enfermedades que la producen y evitar o retardar su evolución desde un estadio inicial a las fases avanzadas. Por ejemplo, en las Cirrosis por Hepatitis B o C, existen distintos fármacos, según el virus de origen, indicados para el tratamiento de hepatitis crónica activa o cirrosis hepática.  Evidentemente durante el tratamiento se deben evitar las sustancias hepatotóxicas (drogas, algunos medicamentos, plantas medicinales y el por supuesto el  alcohol).

También es importante indicar que si tienen tratamiento preventivo o paliativo algunas de las complicaciones de la cirrosis, por ejemplo,  las hemorragias digestivas, la retención de líquidos y la encefalopatía hepática; tratamientos que siempre deben ser indicados y supervisados por un médico.  Por ejemplo, entre los fármacos que se utilizan como coadyuvantes en el tratamiento se usan fundamentalmente los diuréticos para tratar la retención de líquidos y los llamados beta-bloqueantes para prevenir las hemorragias digestivas.

Finalmente, como siempre te recordamos que la información, la prevención y consultar regularmente al médico/a de tu confianza son los pilares básicos de una salud plena y una vida llena de bienestar.

Fuente:  hepatitis.cl           medlineplus                        alfa1.org      

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¿Qué es la Hepatitis?

25 abril, 2012

El hígado, durante los 365 días del año, durante las 24 horas del día, realiza una gran cantidad de tareas para que nuestro organismo funcione al 100%: limpia o depura la sangre de todas las sustancias tóxicas que entran en el torrente sanguíneo, produce un importante líquido digestivo denominado bilis, almacena vitaminas y minerales y se asegura de que tu cuerpo obtenga las cantidades necesarias, produce la cantidad exacta de aminoácidos para fabricar músculos fuertes y sanos, proporciona al organismo la cantidad adecuada de glucosa (azúcar), ayuda a regular los niveles de los medicamentos que tomas y también regula las hormonas que tienes en el cuerpo, entre otras funciones.

Como puedes leer, el hígado es uno de los órganos internos más activos y con una gran cantidad de funciones que son esenciales para una vida plena y saludable, es por ello que en esta ocasión decidimos hablar de una de las enfermedades más comunes que lo pueden aquejar, la Hepatitis.

En pocas palabras, la hepatitis es la inflamación del hígado, inflamación que puede ser producto de diversas causas, lesiones, consumo de excesivo de alcohol y algunas drogas, presencia de alguna toxina en el organismo y/o  infecciones virales. Como bien sabes,  la inflamación del hígado por infección viral es a lo que comúnmente le llamamos Hepatitis.  En otras palabras, existen diversas causas que pueden provocar Hepatitis, sin embargo, los especialistas las clasifican en dos grandes grupos:

  • Inflamatoria o hepatitis tóxica: puede ocurrir si se ingieren cantidades excesivas de alcohol, si se  consumen ciertas drogas o medicamentos o si se ingiere algún veneno o toxina.
  • Vírica: Existen muchas cepas distintas de virus que pueden provocar la Hepatitis pero todos tienen una cosa en común: provocan infección e inflamación nociva para las células del hígado.

Los principales tipos de Hepatitis Vírica son:

Hepatitis A (Hepatitis Infecciosa): se desarrolla a través de la infección con el virus tipo A que se encuentra sobre todo en las heces y la sangre de una persona infectada. Este tipo de hepatitis es la más común y se presenta generalmente en niños/as. Este virus se transmite y contagia a través de la ingesta de alimentos infectados, beber agua contaminada con el virus, el contacto directo con una persona infectada, sus secreciones o sangre.  Generalmente es una enfermedad de poca gravedad que sana en uno o dos meses. Vale la pena señalar que para este tipo de Hepatitis si existe vacuna.

Hepatitis B (Hepatitis Aguda): se produce por la infección del virus tipo B, puede contagiarse a través del contacto con la sangre (por ejemplo uso de jeringas infectadas), a través de las relaciones sexuales sin protección (uso del condón) y/o directamente de la madre al feto. Esta infección presenta un periodo de incubación que puede durar hasta 6 meses, por lo que existe un alto riesgo de ser portador y vehículo de contagio si haber desarrollado los primeros síntomas. Evidentemente este tipo de Hepatitis es más grave que el anterior ya que puede derivar en una enfermedad crónica, cirrosis o incluso cáncer de hígado.

Hepatitis C (Hepatitis sérica): producto de la infección por el virus tipo C; se transmite por el contacto con sangre infectada (principalmente transfusiones) y a través de relaciones sexuales en las que no se utiliza la protección adecuada, también se puede transmitir de la madre al hijo en el momento del parto si no se toman las medidas necesarias. Es importante indicar –dicen los especialistas y médicos- que es la Hepatitis que más fácilmente se convierte en una enfermedad crónica; además los portadores del virus pueden contagiar fácilmente a otras personas.

Finalmente queremos mencionar que existen otros tipos de Hepatitis vírica que se derivan de otros virus (D,G y E), son menos comunes pero también afectan a un gran número de personas y pueden llegar a producir padecimientos crónicos o incluso la muerte.

Como siempre te recordamos que la información, la prevención y consultar regularmente al médico/a de tu confianza son los pilares básicos de una salud plena y una vida llena de bienestar.

 Fuente:   kidshealth.org   digestive.niddk.nih.gov/Spanish botanical-online.com                                familydoctor.org

 


Células Madre.

24 abril, 2012

En los últimos años, el término “células madre” cada vez suena más y más, incluso podríamos decir que se ha incorporado al lenguaje cotidiano, lo leemos en periódicos, revistas y otras publicaciones, lo escuchamos en las noticias, en el radio, vemos programas sobre ello en la TV., es un tema que estudian nuestros hijos en la escuela… incluso algunos se atreven a decir que las células madre serán la base de  la revolución en la medicina.  Pero, ¿realmente sabemos lo que son? ¿En qué radica su importancia? ¿Qué beneficios nos trae a las sociedades e individuos su conocimiento y manejo?

Pues que decir, de nuevo nos dimos a la tarea de buscar información actual y veraz que diera respuesta a estas y otras muchas interrogantes y he aquí lo más relevante de lo que encontramos.

Tratando de ser breves y simplificar lo más posible podemos decir que las células madre son aquéllas que tienen la capacidad de formar otros tipos de células y, por lo tanto, otros tipos de tejidos. O sea, que una célula madre puede multiplicarse y diferenciarse para dar origen a otras células distintas, por ejemplo de la piel, el corazón o una célula de hígado, etcétera.

Como imaginarás, los científicos y médicos están sumamente entusiasmados con la posibilidad de controlar el espectacular poder natural de las células madre. Se piensa, y existen grandes avances al respecto, que puede ser un gran camino para lograr enormes avances en el tratamiento y la cura de varios tipos de enfermedades, por ejemplo, Parkinson y Alzheimer que resultan de lesiones en determinados grupos de células del cerebro; la diabetes, las quemaduras, lesiones de la médula espinal, las enfermedades cardíacas… 

Un mejor conocimiento y manejo de las células madre –como ya mencionamos-  es un tema de punta dentro del debate científico y médico actual, incluso el entusiasmo que provoca en los expertos y especialistas se contagia también a otros ámbitos y otras personas. Por ello te invitamos, desde este espacio, a que si te interesa el tema busques más información, como sabrás existen muchas publicaciones que hablan sobre las células madre; incluso –por qué no- podrías contactar con algún científico/a ó médico/a especialista y tener con él o ella una muy agradable, interesante y enriquecedora charla.

Fuente:  bionetonline.org embrios.org             elmundo.es/elmundosalud                    texasheart.org

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Como superar un corazón roto.

23 abril, 2012

¿Quién no ha vivido una separación o ruptura amorosa? ¿A quién no le han roto el corazón? ¿Quién no ha sufrido de desamor? La vida es así, amamos y desamamos, somos amados y desamados. El corazón se llena de alegría y, a veces, también nos duele, nos duele con un dolor profundo que pareciera no parar.

En esta ocasión decidimos lanzarnos a la búsqueda de alguna que otra “receta” para sanar y/o reparar un corazón roto, para, resurgido como el ave fénix, poder gritar a los cuatro vientos, de nuevo alegre: “me he sumergido,  y he disuelto la sal de la tristeza” (fragmento poema de Tomás Segovia). He aquí lo que encontramos:

Comparte tus sentimientos: el acto de compartir tus sentimientos con alguien de confianza o mejor aún con especialista (psicoterapeuta) sin duda ayuda a sentirse mejor. Expresar todo lo que sientes, incluso llorar es muy sanador. Es fundamental que tengas esto muy claro, tienes todo el derecho a llorar, sentir dolor, tristeza… lo mejor –dicen los expertos- es aceptar la situación, externalizar nuestros sentimientos y emociones y así comenzar a dar pasos hacia un nuevo rumbo.

Reúnete con tus amigos/as y/o seres queridos: siempre se ha dicho que los amigos son para las buenas y las malas. Distraerte, pasala bien, sentirte querido y en confianza, en fin, la risa –y qué mejor que con los amigos/as- para los corazones rotos, es un remedio infalible.

Llena tu tiempo de actividades: es una buena manera para sanar un corazón roto. Inscríbete en el gimnasio, algún curso de cocina, escritura, pintura, cerámica…mantén tu mente y corazón ocupados, verás como, muy pronto, te sientes mejor.  

Cuídate: no permitas que tu estado de ánimo decaído interfiera con tu ritmo, estilo de vida, actividades diarias, trabajo, etcétera; por ejemplo no dejes que tu corazón roto te quite el sueño, el tiempo necesario para dormir, tu organismo necesita descansar para reponerse. Así que duerme mucho, el tiempo que necesites; come alimentos saludables, haz ejercicio, evita los vicios, dedícate tiempo para relajarte…en fin, ya sabes, como dicen por ahí: mente sana en cuerpo sano y, claro está, entonces un corazón sano.

Tiempo al tiempo: tal vez suene demasiado simple, difícil de creer, y más si tienes el corazón roto, pero en verdad –dicen los expertos y especialistas- el tiempo lo cura todo. Para superar el dolor, la tristeza, levantar el ánimo…para sanar un corazón roto,  hace falta paciencia y tiempo, al pasar los días y meses te sentirás mejor, verás con otra perspectiva las cosas y podrás ver la experiencia pasada como un evento más de tu vida y no como aquél que te rompió para siempre el corazón  en mil pedazos.

Fuente:  kidshealth.org                 nocturnar.com                    todamujeresbella.com                 mibolso.com                       mejoresfrasesdedesamor.com  

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