Cinco consejos para sembrar buenas relaciones en el trabajo

29 febrero, 2012

El trabajo, para la mayoría de los sujetos, ocupa un lugar central en el proyecto de vida elegido, trabajamos motivados por mil razones más que la paga quincenal, para satisfacer diversas metas personales, para demostrar responsabilidad con los hijos, pareja,  para tener retos, para alcanzar objetivos o metas prestablecidas, para fincar el trabajo de otras generaciones, para cumplir nuestros sueños, para buscarnos un lugar, por prestigio, por pasión, para construir el futuro …en fin, el trabajo sin duda es un elemento fundamental en el día día de muchas muchas personas y es una pieza fundamental que le otorga equilibrio y sentido a su vida.

 

Pensando en lo anterior y, considerando que un buen ambiente laboral, un ambiente sano, es fundamental para la salud y plenitud de cualquiera, en esta ocasión decidimos compartir contigo algunos de los mejores consejos que nos dan los expertos para mantener las buenas relaciones en el ámbito laboral;  piensa por un segundo lo importante que es tener y mantener excelentes relaciones interpersonales en el trabajo con gente en la que puedas confiar para tener apoyo tanto personal como profesional.

 

  1. Se digno de confianza: la confianza es algo que se construye, se trabaja, se siembra, por ello debes estar atento a cada instante, por ejemplo, evita entrar en los chismes por más tentador que sea, a nadie le generan confianza las personas chismosas. No mientas, no tienes que  hacerlo, cumple tus promesas,  si dices que vas a hacer algo, hazlo;  la mejor credencial de presentación es la honestidad,  siendo honesto desarrollarás relaciones más solidas y duraderas.

 

  1. Se una persona respetuosa: mantén una sana comunicación a través de escuchar a tus compañeros y/o colegas  y se un apoyo en lo que necesiten. Recuerda siempre respetar el punto de vista de cada persona aún si es diferente al tuyo, para que tú tengas éxito, debes valorar lo que aporta cada persona que acompaña tu camino. La máxima: todos tus compañeros de trabajo merecen respeto sin importar cual sea la función, título, puesto, responsabilidad, etcétera que tengan dentro de la organización. Si crees en esto y actúas de acuerdo a este principio propiciarás y acuñarás  buenas y bien establecidas relaciones personales con la gente de tu trabajo.

 

  1. Aprende a separar lo profesional de lo personal:  recuerda que tus compañeros de trabajo no tienen que ser amigos tuyos, seguramente tendrás colegas que no son del todo de tu agrado o con los que en definitiva difieres en su forma de ser y/o pensar; pero no hay de otra, o renuncias o aprendes a lidiar con ello, recuerda: separa lo personal de lo laboral, tal vez no saldrías a tomar un trago con él/ella pero puedes reconocer que su propuesta resuelve el problema al que se han enfrentado en tu área en el último mes.

 

  1. Se eficiente: que todos sepan lo que vales, resuelve las cosas, no te atores, apoya a los demás;  puede serte muy beneficioso a largo plazo en tu carrera  laboral y sin duda ayudará en tus relaciones personales.

 

  1. Da el ejemplo: lo podríamos decir una y otra y otra y otra vez: depende de ti,  depende de ti establecer buenas relaciones con tus compañeros de trabajo, recuerda lo que ya dijimos, no todos serán tus amigos pero sin duda te conviene mantener buenas relaciones con todos tus colegas. Debes procurar un buen ambiente, respetuoso, agradable, de compañerismo,  quieres que ellos se sientan a gusto contigo así como con los demás.  Te recomendamos mantener una actitud equilibrada con tus compañeros, ellos necesitan saber que a ti te importa mantener buenas y saludables relaciones laborales.

 

Recuerda, mantenerte informado es uno de los pilares fundamentales para una vida más plena y sana.

 

Fuente:  mutualofomaha.com     mujeractual.com    quality-consultant.com

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Enfrenta de mejor forma los problemas económicos .

29 febrero, 2012

Seguramente, si saliéramos a las calles y le pidiéramos a los transeúntes nos mencionaran algunos de los problemas sociales que consideran afectan a más personas en el mundo, muchos de ellos,  responderían que son los problemas económicos; el desempleo, la inflación, la precariedad laboral, los bajos salarios, los altos intereses, en fin, existen muy diversas razones, situaciones y/o  motivos por lo que los problemas económicos –de muy desiguales índoles-  son uno de los males más comunes hoy en día.

Si lo pensamos bien, la crisis económica global que estamos viviendo en el mundo actual no sólo afecta nuestra economía, en voz de los expertos,  cuando las personas atravesamos problemas financieros la salud –física y mental-  también corre riesgos y resiente los efectos. Entre los efectos paralelos más comunes cabe destacar:

  • Estrés.
  • Depresión.
  • Ansiedad.
  • Insomnio y/o problemas relacionados con el sueño.
  • Problemas digestivos.
  • Problemas relacionados con una alimentación deficiente. Baja de peso o sobrepeso al aumentar el consumo de comida poco saludable.
  • Dolores de cabeza.
  • Acides estomacal que puede derivar en gastritis o ulcera.
  • Entre otros

Como hemos dicho en repetidas ocasiones, nuestra preocupación principal y nuestra razón de ser son tu salud y bienestar, por ello a continuación te damos algunos consejos que podrán serte de gran utilidad para los momentos de crisis económica:

  • Realiza un plan mensual: ¿cuál es tu situación financiera actual?, es decir, el resultado mensual de los ingresos y egresos y, con ello, plantea un  plan financiero que incluya los objetivos y metas mensuales.  Con antelación planifica tus gastos, los fijos, y guarda algo para imprevistos o gastos no planeados, si puedes guarda también algo, un porcentaje prestablecido es lo ideal (10% de los ingresos totales por ejemplo), para el ahorro.
  • Evita las compras compulsivas: se ha comprobado que un alto porcentaje de los ingresos totales de una persona se van en el gasto hormiga o las compras compulsivas o sin sentido. Antes de comprar algo preguntate: ¿Realmente lo necesito?
  • Evita las deudas:  las tentaciones pueden ser fuertes, incluso algunas deudas podrían ser de gran ayuda, tal como una hipoteca ó el crédito para un automóvil o para iniciar un negocio; pero, en épocas de crisis debemos procurar tener la menor cantidad posible de deudas. La primer deuda que debemos evitar es la de las tarjetas de crédito no pagadas a tiempo, suele ser la deuda que en mayores problemas nos mete por las altas tasas de intereses que cobran.
  • Controla tu gasto diario: un ejemplo, si  después de apartar el dinero para las cuentas que debes pagar mensualmente e incluso  apartar un poco para imprevistos y ahorro,  te sobran 3000 pesos; eso significa que puedes gastar 100 pesos diarios en un mes de 30 días. Si hoy te excediste y gastaste 150 pesos, mañana deberías gastar  50; si consigues gastar menos de los 100 pesos al día empezarás a ahorrar.
  • Compra inteligentemente: procura comprar sólo lo que en verdad necesites. Compara precios, busca ofertas, no compres por la marca. Siempre busca una buena relación  precio-calidad.

Llevar una vida saludable, también financieramente, te hará –sin duda- vivir plenamente y mantener constantemente un estado de bienestar.

Fuente:  finanzaspracticas.com.mx       crecenegocios.com                crecenegocios.com

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Estrés y alimentación. Ni de más ni de menos.

28 febrero, 2012

Si nos remontamos a sus orígenes, la palabra estrés proviene de la física y la arquitectura, y se refiere a la fuerza que se aplica a un objeto y que puede deformarlo o romperlo. Hoy en día, trasladado el término -con el pasar del tiempo- a otras disciplinas e incluso al lenguaje cotidiano, el vocablo estrés es una palabra de uso sumamente común en nuestros tiempos.

Desde la psicología, el estrés,  suele hacer referencia a ciertos acontecimientos en los cuáles nos encontramos con situaciones que implican demandas fuertes para nuestra mente y organismo, sucesos que pueden agotar nuestros recursos para afrontarlos.

El estrés es entendido como una reacción o respuesta del individuo;  reacción que presenta cambios fisiológicos, reacciones emocionales, cambios conductuales, etcétera. Se entiende como la interacción entre las características del estímulo (estresor) y los recursos del individuo. Es decir, se considera que el estrés se produce como consecuencia de un desequilibrio entre las demandas del ambiente (estresores internos o externos) y los recursos disponibles del sujeto. En pocas palabras, el estrés puede ser definido como el proceso que se inicia ante un conjunto de demandas ambientales que recibe el individuo y a las cuáles debe dar una respuesta.  Al igual que con otras reacciones naturales de nuestro organismo, los problemas comienzan cuando nuestras respuestas se salen de control, son desproporcionadas a la situación que las provoca, afectan nuestra salud y/o la de quienes nos rodean, etcétera.

Un claro ejemplo de como afecta el estrés directamente a nuestro organismo y, por ende, a nuestra salud son los trastornos alimenticios que lo suelen acompañar. El doctor Juan José Díaz Franco, presidente de la Sociedad Española Médico Jurídica para el Desarrollo de la Medicina del Trabajo, en un congreso explicó: “el estrés condiciona no sólo los hábitos alimentarios, sino también lo que hay detrás: el proceso metabólico nutricional, la situación de satisfacción de las necesidades nutricionales”.  El estrés genera ansiedad y la ansiedad, normalmente, provoca que comamos más, por ello podemos concluir que una de las patologías más comunes -que relaciona el estrés con la alimentación- es el sobrepeso. Aunque no podemos dejar de mencionar que también puede producirse el efecto contrario, pérdida del apetito y una actitud descuidada hacia la alimentación en general, llegando a tener perdidas de peso que pueden calificarse de poco saludables.

Fuente:  Sociedad Española para el estudio de la Ansiedad y el Estrés psiquiatría.com          salud.kioskea.net  

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Algunos consejos para controlar la ira.

27 febrero, 2012

Ya en uno de los textos anteriores hablamos de lo qué es la ira y de cuándo y por qué puede llegar a ser un problema, por ello, en esta ocasión queremos compartir contigo algunos consejos que pueden serte de gran utilidad para aquellos momentos en los que la ira y las reacciones/comportamientos que en nosotros provoca pueden llegar a salirse de control afectando nuestra salud y/o a nuestro entorno (familia, pareja, amigos, trabajo, etcétera). Un ejemplo, un ataque de ira, cuando se pierde el control, se caracteriza por episodios coléricos y violentos en los que no podemos controlar estos impulsos agresivos, es decir, perdemos el control mental y emocional llegando a comprometer la seguridad de otros y la nuestra sin medir las consecuencias.

  • El control de la ira comienza al tomar conciencia de que se tiene un problema, esto te conducirá a realizar las acciones precisas y adecuadas. Si es necesario busca la ayuda de un profesional especialista, el sabrá orientarte y decidir junto contigo la mejor forma de afrontar el problema. Si se tiene problemas con la ira incontrolable no se debe sentir vergüenza en pedir ayuda, no hay nada de malo en admitir el problema y buscar apoyo para salir de este.

 

  • La respiración es uno de los ejercicios más placenteros en cuanto al control de la ira. El primer paso es tomar una respiración profunda y retenerla durante un tiempo en la misma posición; luego suelta el aire muy lentamente. Cuando sientas que vas a reaccionar para mostrar tu ira y sientas que estas perdiendo el control firmemente ordénate: voy a posponer esa actitud por unos segundos. Entonces empieza a contar del uno al diez lentamente, respirando profundamente en cada número. Después de que haber finalizado recuperarás el control de tu mente, sentidos y emociones e incluso el enojo puede haberse apagado, de no ser así puedes empezar de nuevo con el primer paso.

 

  • Utiliza toda esa energía  y dirígela hacia otras cosas, por ejemplo  hacia las  actividades laborales. Utiliza  la energía para avanzar en el trabajo,  ello te ayudará a sentirte productivo y te proporcionará una sensación de dominio de ti mismo;  así después  podrás ver con calma y afrontar de manera productiva aquello que te provocó ira.

 

  • Cuando sientas que tu calma está desapareciendo una de las mejores técnicas para el manejo de la ira es que mentalmente te propongas un reto, hazte preguntas acerca de las razones que provocan tu irritación, cual es el grado o nivel de tu enojo y, sobre todo, el papel real que juega la otra persona/as en toda esa situación ¿Realmente la situación merece la reacción que estas teniendo? Intenta observar la situación como si estuvieras fuera de ella. Este tipo de gimnasia mental te puede ayudar a recuperar el control de tus emociones antes de que lo pierdas y llegues a causarte daño o lastimes a las personas que tienes cerca.

 

  • Las técnicas de visualización son muy útiles en estos casos, respirar calmada y pausadamente e imaginar algún lugar en el que nos sintamos tranquilos, no se, un lago, bosque, isla tropical, prado en la montaña… algún lugar del que sólo su recuerdo nos inunde de una sensación de paz y alegría ¿Para ti cuál es el lugar más relajante del mundo? Utiliza tu imaginación y fantasía para escaparte ahí por un instante, retoma la calma y regresa para afrontar con otros aires aquello que te provocó ira.

Recuerda, lo realmente importante es tu salud y bienestar y las de las personas que te rodean. Si sientes que la ira comienza a tomar las riendas de tu vida no dudes en acudir con los especialistas.  

Fuente:          psicologiaparatodos.com            amimefunciono.com.ar                psicología-online.com

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¿Qué es la ira y dónde empiezan los problemas con ella?

27 febrero, 2012

Empecemos por donde se debe, definiendo, breve y de manera sencilla, el tema del que vamos a hablar en esta ocasión: la ira. Lo primero que se debe aclarar es que la ira es una emoción natural y, como tal, se dispara de forma “automática” ante determinadas situaciones, generando en las personas alguna reacción de respuesta. Todos lo hemos sentido, es una emoción que a varía en intensidad, es decir, que puede ir de la irritación leve a la furia intensa y que va acompañada de reacciones en nuestro organismo (tensión muscular, aceleración del ritmo cardiaco, respiración agitada, mayor producción de adrenalina y noradrenalina)

La ira, comúnmente se presenta frente a situaciones que interfieren con nuestros objetivos y/o frente a escenarios que nos agreden ó a las personas que nos son importantes. Como toda emoción tiene una función, una razón de ser, en este caso preparar a nuestro cuerpo para el esfuerzo necesario que tendrá que realizar para vencer el obstáculo que se ha presentado. Dicho de otra manera,  la ira es una respuesta natural y adaptativa ante las amenazas y provoca en nosotros ciertas reacciones /comportamientos -a menudo agresivos-  que nos permiten luchar y defendernos cuando somos atacados.  Por ello, no podemos decir que la ira es “buena” o “mala”, la ira es; es una emoción natural, una reacción de nuestro organismo, sin embargo, los  problemas vienen cuando:

  • Nuestra reacción llega a ser una conducta violenta pues no somos capaces de conseguir nuestros objetivos de otra manera o no somos capaces de expresar nuestro enojo por otras vías. En este caso nuestra conducta violenta respondería a un déficit de habilidades personales y sociales que pueden mejorarse adquiriéndolas y ejercitándolas, por ejemplo,  las técnicas de comunicación asertiva.
  • Reprimes la emoción y lo que conlleva, como se dice comúnmente, cuando te tragas el enojo. Muy a menudo como nuestra reacción se considera desmesurada tendemos a reprimirnos y acumular (guardar) nuestra ira y a no atender las situaciones que la provocaron. Para salir de ese círculo vicioso te aconsejamos busques las formas de reaccionar de manera inmediata a los problemas y frustraciones;  si los enfrentas y les da una salida inteligente y creativa sin duda te sentirás mejor y la ira desaparecerá. No acumules enojos, la ira mal canalizada te puede volver amargado, irritable, huraño, agresivo e incluso violento.
  • Nuestra reacción es exagerada o fuera de lugar, desmesurada y/o desproporcionada. Por ejemplo si interpretamos que existe un ataque y/o dificultad y la situación no es vista de la misma forma por los demás (en el trabajo suele ser muy común).

Recuerda, la información y el conocer tu cuerpo, sus emociones y reacciones te ayudarán a llevar una vida más sana y en equilibrio.

Fuente: univisión.com       cepvi.com     controlatuira.com

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¿Qué es la Prostatitis?

24 febrero, 2012

Trataremos de explicarlo de forma breve y sencilla. La próstata es una glándula que se encuentra bajo la vejiga, frente al recto y rodeando la parte superior de la uretra. La glándula prostática está compuesta por músculo liso, tejido conjuntivo y tejido glandular. Su diámetro normal es de 3.5 á 4 centímetros. La próstata es la encargada de secretar un fluido alcalino hacia la uretra durante la excitación sexual con el objetivo de preceder y acompañar al esperma que será eyaculado; cuando la eyaculación se produce dentro de la vagina el fluido prostático sirve para contrarrestar el medio ácido de la misma que podría destruir los espermatozoides.

El padecimiento más común de esta glándula es la Prostatitis, que significa inflamación de la próstata, esta puede ser de origen bacteriano (prostatitis infecciosa) o no bacteriana. Las prostatitis de origen bacteriano son producto, generalmente, de los gérmenes que infectan habitualmente el tracto urinario, comúnmente E. Coli. Por su parte, las no bacterianas,  frecuentemente se suscitan por presencia de Chlamydia y Mycoplasmas.

 

Prostatitis bacteriana aguda: la menos habitual de los cuatro tipos, sin embargo, es la más fácil de diagnosticar y tratar eficazmente, el sistema urinario está infectado como se puede demostrar por la aparición de glóbulos blancos y de bacterias en la orina. Los síntomas más usuales que aparecen con este trastorno son escalofríos, fiebre alta, dolor en la parte inferior de la espalda y el área genital o dolores en otras partes del cuerpo, dolor al orinar o sensación de quemazón y frecuente necesidad de orinar, usualmente por la noche.

Prostatitis crónica bacteriana: básicamente es una prostatitis bacteriana prolongada asociada con otros defectos de la glándula y que se convierte en un foco de infección persistente en el sistema urinario. También puede deberse a una prostatitis bacteriana que no ha curado bien, a una inflamación permanente de la próstata o bien al estrés y la actividad sexual irregular de forma mantenida. Los síntomas incluyen dolor en la parte baja de la espalda, malestar en el periné, dolor en los testículos y, si la infección se extiende a la vejiga, evacuación difícil, incompleta y dolorosa de la orina (disuria), además de la sensación de una necesidad muy urgente y frecuente de orinar.

Prostatitis crónica no bacteriana: Suele dolorosa y aparece en hombres de cualquier edad. Los síntomas suelen desaparecer y reaparecer sin previo aviso. La orina y los fluidos provenientes de la próstata no muestran evidencia de poseer ningún organismo infeccioso conocido pero, en algunos casos, en el semen y algunos fluidos prostáticos se encuentran glóbulos blancos, lo que puede ser un indicador de este padecimiento.

Prostatodinia: es similar a la prostatitis no bacteriana en cuanto a los síntomas y la edad promedio de los pacientes. En la prostatodinia se presentan síntomas similares y/o iguales pero sin infección. Se cree que el estrés, la ansiedad y la depresión juegan un papel importante como causa de las manifestaciones clínicas que se manifiestan.

Como siempre te recordamos que la mejor manera para obtener un diagnóstico adecuado y efectivo es acudir con los especialistas. Los médicos para diagnosticar Prostatitis suelen utilizar los siguientes métodos o pruebas:

  • Análisis de sangre y/u orina
  • Tacto rectal
  • Masaje prostático
  • Ecografía 

 Recuerda,  consultar habitualmente a tu médico de cabecera mantendrá tu salud y así llevarás una vida plena.

Fuente:          urología.tv                familydoctor.org

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Depresión, sus principales síntomas

23 febrero, 2012

En esta ocasión hemos decidido hablar de un padecimiento muy común en la época actual, la depresión. En un documento de la Comisión de Salud del Senado (finales del 2011),  se reporta que en México, de las personas que acuden a los centros de atención médica primaria, una de cada diez padece de esta enfermedad, en este mismo documento se menciona la depresión como la cuarta causa de enfermedad global.

Los expertos en la materia definen a la depresión como un trastorno que afecta el estado de ánimo y el comportamiento, en donde los sentimientos de tristeza, decaimiento y falta de interés por todo, interfieren con las actividades diarias durante un período prolongado. 

Los principales síntomas que presenta una persona con este padecimiento son los siguientes:

Tristeza patológica: entendida como una sensación o malestar generalizado, diferente a una tristeza común, que alcanza niveles tales que interfiere negativamente en la vida cotidiana, tanto en lo social (trabajo o estudios por ejemplo), como en lo familiar  y en ocasiones lo sexual. Los expertos y quienes padecen o han padecido de depresión la definen como una sensación muy profunda, arrasadora, se siente como si hubiera perdido el placer de vivir.  Alguien con tristeza patológica se considera incapaz de brindar amor o afecto, lo cual aumenta sus sentimientos de culpa y frustración.

Desgano: te sientes apático, no tienes ganas de nada (ni siquiera de vivir), nada te entusiasma, nada te motiva o emociona.

Anhedonia: lo invade a uno la sensación de que nada te procura placer, goce o disfrute. Por ejemplo  disminuye y/o  tiende a desaparecer la sensación de felicidad y entusiasmo por el trabajo, el deporte y/u otras actividades que anteriormente te eran gratificantes.

Ansiedad: uno de los padecimientos que acompañan el cuadro clínico de un deprimido. Te sientes como si una tragedia fuera ocurrir sin lograr definir bien qué es lo que te angustia. Físicamente la ansiedad suele provocar sensación de dificultad para respirar, taquicardia y  sientes como que te oprimen el pecho, en algunos casos incluso con dolor.

Alteraciones del sueño:

  • Insomnio: al paciente le cuesta conciliar el sueño o se despierta en repetidas ocasiones.
  • Hipersomnia: en algunos casos puede presentarse el exceso de horas de sueño, como se dice comúnmente,  te la pasas dormido.

Alteraciones del pensamiento: el pensamiento se vuelve lento, poco ágil;  la memoria se debilita y se encuentra uno sumamente distraído.

Alteraciones somáticas: algunas personas pueden somatizar la depresión y presentar  dolores crónicos o erráticos, por ejemplo dolor de cabeza, estómago…

Modificaciones del apetito y del peso: la mayoría de las personas que padecen depresión pierden el apetito y, en consecuencia, comienzan a bajar de peso.

Culpa excesiva: sientes la carga de una culpa inexistente, lo cual puede desembocar en delirios, historias que intentan justificar esta sensación.

Pensamiento suicida: los pacientes con depresión severa pueden llegar a presentar una preocupación exagerada por la muerte y alimentar así sentimientos autodestructivos.

Disminución de la energía: se experimenta una persistente sensación de fatiga o cansancio.

Recuerda, conocer tu cuerpo y mente te ayudará, sin duda alguna, a mantener una salud física y psicológica en tu vida diaria. Si presentas alguno de estos síntomas te recomendamos acudas con el especialista, el sabrá como apoyarte para salir delante de la depresión.

Fuente:   eluniversal.com.mx      depresión.psicomag.com ayudaparadepresion.org.mx

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